Levante EMV Martes, 01 de mayo de 2007
FERMÍN PALACIOS
Se cumplen hoy treinta años del restablecimiento de la libertad sindical en España. Al amparo de la ley 19/77, de 1 de abril, de la Jefatura del Estado, se reguló el derecho de asociación sindical y el 2 de mayo tuvieron acceso al registro público los estatutos de las organizaciones sindicales más importantes cuyo funciona miento, clandestino, era conocido en los ambientes laborales: CC OO, UGT, CNT, SU, CSUT y tantas otras?
Desde aquellas fechas se han cele brado treinta jornadas del Primero de Mayo sin que ninguna haya servido pa ra hacer autocrítica y exigir en el sindicalismo el grado de ética y responsabilidad que le corresponde. En treinta ocasiones, la clase trabajadora ha salido a la calle sin que la transparencia, la dación de cuentas y el respeto a la ley hayan sido motivo de las jornadas.
política- han impedido el imperio de la libertad.
Treinta años de secuestro de la libertad sindical y de obstáculos a la aparición de una nueva corriente con manos limpias.
La corrupción ha sido el fin del sindicalismo. Su objetivo y su práctica diaria. Las cooperativas de viviendas, las compañías de seguros, las agencias de viaje, las empresas desarrolladas al amparo de siglas sindicales, el fraude de la formación ocupacional y continua?
IGS-PSV, Unial, Tulsa y tantas otras empresas más, jalones de fraudes a los trabajadores, fracasadas en su intento de creación de servicios y que sólo sirvieron para engordar patrimonios de sindicalistas avispados y carentes de perjuicios.
Millones de euros con cargo al erario público que hubieran supuesto la disolución y quiebra de los entramados sindicales organizados en torno a la política y que hicieron de la comisión de delitos oficio rentable.
Expedientes de regulación de empleo saldados con prejubilaciones innecesarias y contrarias al espíritu de la Unión Europea y del buen funcionamiento de la caja de la Seguridad Social y de las futuras pensiones.
Gestolasa, Vitalia, entidades que se desarrollaron desde 1993 al amparo de un sindicalismo errático y viciado en el entorno de las comisiones, corretajes y participaciones.
Convenios colectivos saldados con cánones de negociación absolutamente prohibidos por ley y que esquilmaban los bolsillos de los trabajadores que, además, abominaban de las condiciones pactadas por los mayoritarios, las más de las veces en su perjuicio.
Ubaldo Nieto, presidente del Tribunal de Cuentas, testigo directo de la delincuencia organizada en torno a la formación, combatida por él de manera persistente.
Treinta años dedicados por los sindicatos mayoritarios a sobrevivir, bien mediante los trabajadores, las diversas administraciones públicas o, inclu so, los empresarios, en intrincadas negociaciones en paradores, hoteles de lujo y restaurantes de muchos tenedores.
Hoy, Primero de Mayo, es la hora en que los sindicatos mayoritarios tienen la oportunidad histórica de pedir perdón.
Amén.
*Secretario general SI-CVT.
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